Llueven Niños…

Hoy tocaba recoger la casa después de la marcha de mi madre y mi hermana. Hubo un momento en el que pensé que hoy era día de hospital. En la habitación llovían niños. Subían lo más alto que podían a la mezzanine de la mayor y saltaban hasta el colchón desnudo, que cobijaba a mi madre hace tan solo dos días. No sabía si gritarles, para que pararan, o unirme a ellos. Al final les hice fotos como una loca. Debo de tener al menos doscientas en las que no he pillado nada. Ahora toca borrarlas, porque he agotado la reserva de memoria del móvil.

Este tipo de cosas es la que me hacen plantearme a veces que tipo de madre soy, y si será  bueno el tipo de educación que les estoy dando. La verdad es que aquí, tampoco destacamos tanto… El otro día en el parque de la Biblioteca pública de Cambridge, llegó un padre con sus tres hijos, y el mayor que tendría 12 o 13 años, empezó a trepar un árbol gigantesco, de unos diez metros. Pensé que se me salía el corazón por la boca. No quería ni mirar y mucho menos dejar de hacerlo. Morbosamente preparé el móvil para llamar al número de urgencias…y de paso hacer las fotografías, (es lo único que me queda del instinto periodístico, las fotitos). El papi mientras jugaba con los otros niños, y solo paraba  de vez en cuando para sacar fotos a su criatura en el arbolito.

El niño lo subió y lo bajó sin ninguna dificultad. Soy testigo de que tocó la cima. La visión me movió por dentro enterita. El miedo nos empuja a cortarles las alas, sin miedo pueden volar. ¿Pero no hay límites? Que se estrellen. ¿Y qué es peor eso o una vida sin agallas? A muchos de nosotros nos las cortaron.

Esto me recuerda a Elena, desde que hemos llegado aquí, está en una escuela infantil de corte experiencial y libre aprendizaje de la línea Reggia Emilia. Este es un movimiento que nació en la región del mismo nombre, en el norte de Italia, tras la Segunda Guerra Mundial influenciada por las distintas teorías del desarrollo que empezaban a demostrarse entonces y convirtieron la educación en un gran laboratorio.

Para este movimiento, el niño es el motor de su propio desarrollo, y no debe ser limitado en la exploración de su entorno, jugando, para que pueda alcanzar el total de su potencial. Para que os hagáis una idea, el niño sólo ha de aprender las letras y los números cuando lo pida y muestre curiosidad por ellos, que será cuando esté preparado. El profesor debe ser un ente mediador entre los niños y el entorno a través de la respuesta  a las preguntas del niño. Para ellos lo más importante es respetar al niño, y tratarle como ser inteligente que es, capaz de decisión y diálogo.

¿Qué cómo lo sé? Cosas del destino, hace doce años, en la biblioteca escolar que trabajaba, mientras estaba embarazada y estudiaba Educación infantil, cayó en mis manos un libro editado a principios de los 80´, recuerdo que me hizo soñar con una escuela así para mí y para mi niña. Tras mis descalabros en la escolarización de mi hija, y en el terreno laboral, olvidé el tema. Si lo tuviera que saber por la guardería, en inglés, creería que es “respectful”.

Total, que el método es igual que lo que venden y no hacen en muchas escuelas de Madrid, aunque confieso que nuestra escuela allí, a estas edades es maravillosa igualmente. La cuestión es, que la niña aquí, ha pasado a ser la gran jefa. Ha desarrollado un físico asombroso capaz de trepar seis o más metros de cuerdas en un minuto. ¿Qué cómo lo sé? porque cada vez que me paraba a hablar con mi madre y mi hermana, la niña se las ingeniaba o para trepar una fachada, saltar una valla….¡Ea! ¡a sacarla otra vez!

Y ya el último día cuando fuimos al parque de niños mayores, entre los seis y catorce años, eso es lo que tardó en subirse la atracción más alta de todas, donde estaban los niños más chungos de todos, y allá que se metió ella. Lo peor fue cuando quiso echarles a todos, y su hermano Juan tuvo que subir a defenderla. Ahí estaba él, pálido y tembloroso. Por supuesto se llevó todos los palos… yo bastante tenía, petrificada como estaba, imaginándomela estampada.

Es increíble como se desarrollan. Me tienen tan alucinada que sólo acierto a sacar fotos. No puedo seguirlos y mucho menos vigilarlos. Soy el tipo claro de inteligencia Viso-Espacial, incapaz de hacer dos cosas a la vez, y mucho menos capaz de planificar como voy a educar a mis hijos. Lo que salga irá saliendo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s