Mi humilde opinión. Lo que he vivido desde el YO NO Sé NADA

Llevo mucho tiempo sin escribir, porque lo cierto es que todo andaba tan serio que daba como cosa reirse. Y yo siempre que escribo me río. Muchas veces intento no hacerlo, pero entonces me río de lo seria que me veo. Así que tenía que esperar a serenarme.

Lo cierto es que aquí todos andamos pensando, cavilando para intentar entender, razonando, que es lo que hay tras esta maraña de hechos. Está claro que aquí cada uno lo ve a su forma, pero a nadie le falta razón. Lo que no creo es que haya malos pero sí muchos grises. Es una gran maraña. Y algunos sufren ya las consecuencias aunque sea por el peso de sus monedas.

trump

A ver, asomémonos a mi cabeza que algo hay seguro que sacar en limpio, si no me rindo:
Cuando Trump se presentó como candidato, confieso que no me lo podía creer. Por un lado, que se presentase y por otro lado que los republicanos le aceptasen como candidato… ¡Yo que pensaba que eran de los que les gusta controlar la situación!

En un primer momento tuve claro que si se había presentado era para ganar, alguien así no  se presenta a ciegas, tiene todo un camino trazado. Pero confieso que ese punto se me olvidó durante su campaña. Quizás me distraje tanto… como los otros.

Es obvio que yo no quería que saliera Trump, y eso ayudó a que dejara de creer en que podía ganar, la mediatización de sus gamberradas comunicativas me daba miedo que se vieran refrendadas por la opinión pública, con posibles efectos muy adversos para la sociedad. Por otro lado, lo malo de conocer la historia es que tienes constancia de otros Narcisos, que ya prometieron construir una economía y ahogaron a sus países a través de la ciega obediencia en la más oscura y silenciada verguenza.

Supongo que una forma de shock es paralizarse e ignorar la autentica realidad, y ahí es cuando te llevas por el corazón, luchando por la inercia. Y ahí es donde Clinton empezó a cometer sus pecados, cualquier cosa por el poder, incluso llevar a la palestra la situación de las mujeres en su país y convertirla en enfermedad.

En vez de ignorar las torpezas mentales de su adversario en pro de la elegancia y el bien común, quiso usarlas como arma. Nunca cojas la salida que te ponen fácil. Le salió mal, su derrota conlleva ahora un gran revés para la igualdad de género y de oportunidades en general dentro de América. Hillary tiene mucho que expiar. Todos contra todos por miedo. El miedo que usan los políticos para llegar al corazón. A los americanos se les ha hecho culpables de situaciones con las que ellos han nacido. Craso error. ¿Acaso no era ya suficiente la cantidad de formularios que día a día tienen que rellenar ciudadanos e inmigrantes para ser conscientes de sus diferencias? Eso sí, siempre con la protección por bandera.

Es cierto que Hillary no es la única culpable, ella no puso en la mesa, Trump fué quién inició la partida, decidió sacar todas sus armas, se vendió como solo se hace en los negocios, vendiendo miedo para crear necesidades. ¿Sus víctimas? Hombres de todas las razas y colores que quieren borrar sus orígenes, y sentirse seguros en sus hogares, con la tranquilidad de que ellos mandan. Un porcentaje más que suficiente para gobernar, más si las mujeres tienen otros intereses mas inmediatos, corriendo del trabajo al hogar, para detenerse a votar. Porque muchos de los inmigrantes ni siquiera tienen el derecho.
Fuí ilusa, pensaba que se había cerrado a gran parte de los votos con su campaña… ignoré la necesidad del emigrante de fusionarse con el entorno, de borrar lo que les distingue ¡ cómo pude ignorar que más de un latino le votaría!

No me dí cuenta de su treta. Cuanto más luchaba Hillary por diferenciarse, más credibilidad perdía. Acabó delegando su lucha en Michelle, ante su falta de carisma.
No pensé en la inviolabilidad del sistemático relevo de partidos, por ciclos de ocho años, que se viene repitiendo en los EEUU, dinámica que debía ser invencible dado el descontento actual en la sociedad con sus políticos, que están muy lejos de representarles.
Aún así es irónico que se vote a aquellos que han provocado un problema para solventarlo. Nunca dejaran de maravillarme estas ironías del destino. Siempre intentamos pedir al lobo que nos salve. Sabemos que tiene el poder, pero no sé porqué, creemos que querrá ayudarnos.

Porque el problema aquí, no es otro que la destrucción de la estabilidad del pequeño y mediano empresario, a manos de las grandes empresas. Sólo sobrevive el negocio diferente, mientras lo sea. Esto hace que el sistema americano sea un sistema volatil de mil iniciativas con una vida media muy corta. Aquí los negocios son como la lotería, todo aderezado de una asombrosa creatividad, y muchas veces escasez de fundamento.

Las Grandes Empresas han copado de tal manera el sistema, que han llevado a la práctica desaparición de la tradicional competencia, dotando de total impunidad a los grandes empresarios, que ya sin freno, se reparten la economía como si fuera un pastel, viéndose libres para bajar de tal manera la calidad del empleo, que la clase media americana se ahoga, presas de las obligaciones que han ido adquiriendo que son tales que les obligan a tener varios empleos, sin llegar a ver beneficio.

Prueba de ello, es la proliferación de Ubers, de cooperativas de servicio a domicilio, trabajos por horas, en la que los americanos vuelcan sus escasos ratos libres.

El trabajador Americano es esclavo de sus obligaciones económicas desde el mismo momento en que deja la escuela, o triunfa o se pone las cadenas, y no tiene modo de escapar de ello. Si no participa del sistema de crédito se le expulsa del sistema social. Se lo deben a su historial de crédito. Ójala éste jamás cruce el charco, ójala los derechos humanos sigan imperando sobre la demanda en Europa, porque seremos débiles pero libres.

Cuando basas toda la existencia de una persona en el individualismo y sus deberes para con la economía, ahogándose diariamente en los interese, no puedes pedirle que su corazón y el amor a los otros guíe su voto.

Pero no, no soy negativa, creedme. Imagino que él busca la legitimación del poder político para llevar a cabo acciones que solo de ese modo puede ejecutar (acciones y actividades dirigidas a mejorar su propia economía), y sospecho, deseo,  que todas aquellas amenazas de las elecciones se quedaran en dardos en busca de un objetivo que ya logrado, los deja en meros adornos.

Eso sí, si decide dirigir su atención hacía Mexico, deseo con todo mi alma que tenga el suficiente olfato de negociante, como para darse cuenta de que la solución no esta en acometer las fronteras, y ahondar las diferencias. Sino en trabajar el atractivo de las tierras que hay más allá, atenuando con la negociación y el fomento de estructuras que limiten los peligros que empañan su belleza.

Si ha podido jugar con todos nosotros de esta manera, puede que vea allí el negocio, y no se deje llevar por lo fácil, que tan nefastas consecuencias suele provocar en los negocios a largo plazo, porque si hunde América, será difícil refinanciarla.

Esperemos pues que no sea hombre de gatillo fácil, y que obedezca al dicho de perro ladrador poco mordedor. O incluso que obedezca a las aspiraciones de muchos de los que le han votado, que haga reparto, porque la nación Americana ya es rica, sólo falta eso que compartan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s